Autor: Jose Guarnizo Álvarez
ELMUNDO.COM
Los íconos físicos de Medellín están cambiando y su planificación a lo largo de un siglo, estuvo revestida por aciertos e infortunios. De una ciudad patricia a una ciudad burguesa, de una plaza parroquial al Metrocable, la urbe fue objeto de reflexión del presidente de la Academia Antioqueña de Historia.
La ciudad física a veces no nos cabe en la cabeza, por eso algunos se la han inventado a su manera. Fernand Leger pintó la suya en 1919 dejando ver la medida de la complejidad de ese órgano en el que viven células a las que se les acostumbra llamar seres humanos. Esa ciudad cubista de Leger es tal vez la representación eximia de monstruos de colmillos afilados como Ciudad de México o Buenos Aires.
Medellín está muy lejos de eso, pero antes de que nos desborde permitámonos pensarla desde sus entrañas, desde que el cigoto vio la luz. José María Bravo Betancur, presidente de la Academia Antioqueña de Historia, habló con el Periódico El Mundo sobre la ciudad de carne y hueso, esa que fue pisada por un tranvía tirado por mulas, hasta ser trastabillada por el Metro surcando en Río Medellín.
Algunas estudios sobre el nacimiento de las ciudades latinoamericanas apuntan a que estas se configuraron por migraciones de campesinos en busca de centros de comercio. ¿Cuál es entonces la génesis de Medellín?
La teoría de las ciudades es muy amplia, y existen dos formas de entenderlo, la primera se da a través de un crecimiento espontáneo que lo permiten factores estratégicos como el cruce de caminos, valles etc; y otra que es la ciudad creada por el hombre, como el caso de Brasilia que se concibió, diseñó y construyó de manera intencionada.
Medellín se originó por una organización de asentimientos locales que surgieron espontáneamente, poblaciones de valles que se fueron agrupando en las márgenes de la quebrada Santa Elena, recostada a la ladera de lo que hoy se conoce como San Lorenzo y limitando con el cruce del Río Medellín.
Posteriormente Medellín recibe el título de ciudad y termina el siglo con crecimientos no muy pronunciados, pero ya se vislumbraba lo que se conoce como ciudad.
Richard Morse recuerda, en uno de sus libros, que las ciudades latinoamericanas entrando el siglo XX, en su conformación, pasaron de una naturaleza patricia a una burguesa, permitiendo que estas se consolidaran tal y como las conocemos hoy, ¿Cómo se dio esta transición en Medellín?
La transición es posible por la aparición de una serie de hombres cívicos y visionarios que manejaban el sector público y privado, y que tenían a su cargo la economía; estimulando su crecimiento acelerado hacia el sur, con la mal interpretada "conquista" de lo que se llama Guayaquil, vislumbrándose la necesidad de jalar la ciudad hacia otros horizontes.
Entonces aparece el núcleo de la Plaza de Cisneros, la Plaza de Mercado Cubierta, el Ferrocarril de Antioquia, los edificios más altos en su momento, el Vasquez y el Carré; pero también se concibe la necesidad de que la ciudad crezca hacia el norte porque ya se estaba sobrepasando el límite de la Quebrada Santa Elena, es por esto que se construyen puentes y aparece el barrio Villa Nueva, el Parque de Bolívar y la Catedral.
Aparecen entonces una serie de hombres progresistas, de referentes físicos importantes. ¿Qué se puede decir de esa sociedad que está viviendo esta transformación?
Es una sociedad visionaria, con una concepción clara del territorio y de su crecimiento. Vale decir que el desarrollo urbano es un componente que se adhiere en momentos en que florece la economía. Es una sociedad que se mantiene, unas familias que bajo su batuta ostentan el poder económico y político.
¿Cuáles son esos iconos físicos que empiezan a caracterizar a Medellín?
La ciudad se remonta y sigue remontándose al Parque de Berrío. Este Parque es la génesis y el corazón de la ciudad. Fue, es y seguirá siendo el eje alrededor del que se va gestando buena parte de la cultura de la ciudad. Antes se decía que antioqueño que se respetara había nacido en el marco del Parque de Berrío, o en la prolongción hacia San Benito y San Ignacio, que eran los sitios de las iglesias, sumándosele la de la Veracruz.
La carrera Carabobo es un ícono importante en el desarrollo de la ciudad, que hasta ahora se le ha dado la importancia que se merece, retomándose su valor histórico. En suma, los íconos lo vendrían a constituir los parques, ya sea el de Guayaquil, de Bolívar o Berrío.
José María Bravo Betancur es el presidente de la Academia Antioquia de Historia y está seguro de que el sector de San Benito en Medellín requiere de un tratamiento urbanístico que poco se ha estudiado.
¿Medellín está bien diseñada, bien planificada, de acuerdo a las condiciones geográficas y de expansión?
La ciudad está bien planificada, lo que está es ausente de acciones directas sobre la parte teórica de la planificación, es decir, Medellín es una gran ciudad que cuenta con varios elementos físicos muy importantes y con el Plan de Ordenamiento se fue dando un crecimiento armónico importante; sin embargo, el Plan de 1950 de los grandes corredores de aguas que planificó no se concretó, era un concepto muy interesante de ciudad jardín.
Pero desafortunadamente el afán económico por la rentabilidad del suelo, que ha sido el aspecto determinante del crecimiento de la ciudad sepultó las quebradas, entonces fue desapareciendo este principio junto con los grandes corredores verdes con ríos.
En este momento los ciudadanos se están dando cuenta de que la ciudad está cambiando en una proporción muy alta frente a otros tiempos, estamos siendo testigos de grandes obras como en el caso del norte de la ciudad...
Hablar de grandes cambios no es del momento actual, lo que sucede es que para la ciudad de este momento, con una población de más de 2 millones de habitantes, los cambios que se están dando son los que corresponden justamente a esa población, incluso se quedan cortos.
Los cambios que se dieron en los años 50 fueron inmensos para la población de los años 50, cuando se construyeron las redes del Río Medellín, no nos alcanzamos a imaginar cuál fue el impacto. Yo creo que la transformación de principios del siglo XX fueron grandes en su momento, y cortos en su momento también. Cortos en los años 30, en los 70, y cortos en este momento, porque estamos hablando aún de grandes deficiencias. Son grandes para nosotros ahora, pero pequeños para la generación que viene.
Lo que ha pasado con Carabobo es maravilloso; por ejemplo, no se había podido hacer antes porque no estaban los recursos. Toda la intervención de la Alcaldía de Medellín en el norte de la ciudad en Moravia, el Jardín Botánico, es muy importante; es decir, está correspondiendo a la época y a las finanzas con las que cuenta el Municipio de Medellín, pero no nos sobresaltemos con eso, tal vez, sentimos alguna admiración pero es lo que toca.
Néstor García Canclini se hacía esta pregunta ¿Cómo nos arreglamos para vivir a la vez en la ciudad real y la ciudad imaginada? En el caso de Medellín, ¿Es posible decir que la ciudad nos cabe en la cabeza?
Medellín tiene un gran equilibrio en lo general y un gran desequilibrio en lo particular. En sus límites urbanos la ciudad tiene zonas sobresaturadas por efecto de la economía urbana y la rentabilidad del suelo; sin embargo, hay una zona céntrica como los terrenos de San Benito que han sido subutilizados. Yo creo que la ciudad se está atrasando en unos puntos y desbordando en otros. No se puede decir que haya un equilibrio en el crecimiento.
Es más rentable construir en El Poblado que en San Benito. En mi concepto hizo falta una planeación inducida. El cáncer en el urbanismo lo constituía la zona deteriorada de San Antonio. No obstante, vimos como este lugar con voluntad política cambió, que no es lo mejor para mí, pero mucho mejor de lo que había antes. La ciudad no se está desbordando, lo que se está desbordando es la rentabilidad del suelo de ciertos sitios de la ciudad.
Ese desequilibro se debe a algo casi ineluctable en las ciudades latinoamericanas que es la desigualdad social extrema...
Es cierto, pero es el desequilibrio el que en muchos casos causa la desigualdad por la priorización de la rentabilidad del suelo al momento de construir. Aquí tumbamos una casa antigua y un patrimonio para construir un parqueadero de motocicletas que es más rentable que alquilar la casa como habitación.
Hemos visto como con la construcción del Metrocable en la zona de Andalucía y Santo Domingo, se ha rentabilizado el suelo de manera inductiva gracias a la voluntad política.
Yo me sigo preguntando, ¿Por qué la Administración Municipal no actúa en la zona de San Benito?
¿Cuál sería el tratamiento de San Benito?
Hay que desestimular ciertos crecimientos y estimular otros. Hay que empezar por evitar la proliferación de construcciones en El Poblado porque se está desbordando. Esas son medidas de planeación que hace falta se tengan en cuenta, para, por lo menos, pensar de qué manera se quiere llevar a cabo este cambio.
¿Cómo ha visto el tratamiento del barrio Prado Centro?
La conservación del patrimonio arquitectónico ha sido muy tímida en Medellín, y con respecto a Prado Centro pues no es tan difícil como lo han hecho creer. Las medidas financieras y tributarias son óptimas para lograr una verdadera intervención. Ahora, hay una cosa muy importante en la historia de las ciudades, nosotros somos un continente y un país muy joven. Entonces la historia hay que hacerla desde ya.
Multimodal
"Un aspecto importante en la planificación de Medellín, lo constituyó el Corredor Multimodal del Río Medellín, que es un corredor de 60 Kms., y que va desde el Ancón Sur, hasta el Ancón Norte. Este espacio no ha podido tener la realización completa por la falta de voluntad política de hacer las cosas. Si Medellín en estos 60 años hubiera tomado la decisión de adoptar el Plan, la ciudad sería mucho más organizada".